A media altura del backswing la cara del palo está perpendicular al horizonte y el dorso de la mano izquierda mira hacia delante. La flexión de la rodilla izquierda y el angulo de la espina dorsal no han variado.
Si las manos abren la cara del palo, ésta apunta hacia el cielo y la trayectoria del swing demasiado abierta hacia fuera.
Nótese que la disposición triangular de las manos, los brazos y los hombros aún existe; la punta del palo mira hacia el cielo, y se siente una presión adicional sobre el pie y pierna derecha.
Un movimiento demasiado pronunciado de la mano y el brazo izquierdo hacen que el palo se desplace hacia el interior y que la cara del palo se cierre.
Para apreciar la correcta acción de las muñecas, se deben levantar justo delante de uno mismo. Debido a que las manos están adelantadas a la cara del palo en la preparación del golpe, la cara está inclinada y no vertical, pero la cara esta recta.